El mal economista sólo ve lo que se advierte de un modo inmediato, mientras que el buen economista percibe también más allá. El primero tan sólo contempla las consecuencias directas del plan a aplicar; el segundo no desatiende las indirectas y más lejanas. Aquél sólo considera los efectos de una determinada política, en el pasado o en el futuro, sobre cierto sector; éste se preocupa también de los efectos que tal política ejercerá sobre todos los grupos.

Henry Hazlitt, La Economía en una Lección

La caída del precio de las materias primas, en particular, del gas, redujo los ingresos por “venta de hidrocarburos” desde el 2015 (según las últimas cifras oficiales) al tiempo que los ingresos tributarios, prácticamente, se estancaron. Por otro lado, la partida de gasto (egresos) que más aumentó ante la caída de los ingresos fue la partida “servicios personales” y la que más cayó fue “egresos de capital”. En resumen, el partido del MAS se endeudó para cubrir gasto corriente “servicios personales” (sueldos, aguinaldos, dietas, etc.). La composición de la deuda, para cubrir, en mayor parte, el gasto en “servicios personales”, fue 92% con deuda externa y 8% con deuda interna.

¿Por qué no se ajustó el gasto? Desde mi punto de vista, porque sus economistas piensan que la caída del precio de las materias primas es coyuntural, es decir, que tienen la esperanza que los precios vuelvan a los niveles de boom, subestiman que se pueda deber al ciclo económico generado por la Fed

Por otro lado, viendo la estructura del gasto desde el inicio de su gobierno hasta las últimas cifras oficiales, el “gasto corriente” representó aproximadamente 70% en promedio y el “gasto de capital” 30%, lo que creará dificultades para amortizar la deuda contraída; así mismo, si miramos la composición de los ingresos desde el inicio de su gobierno, aproximadamente el 77% en promedio son “ingresos tributarios” e ingresos por “venta de hidrocarburos”, los primeros se estancaron desde 2015, en tanto que los segundos, cayeron 42% desde su pico en 2014 (un año antes de su caída).

Los voceros del partido del MAS afirman que la deuda aún se encuentra en niveles adecuados, pero no dicen nada de la velocidad del endeudamiento, ya que, desde que se comenzaron a registrar los déficits (2014), la deuda pública creció 55% promedio anual mientras que los “ingresos totales” fueron cayendo al 4% promedio anual.

Lo que se puede ver con “el perdonazo tributario”  o el reciente préstamo del BID para “apoyo presupuestario” no transparentado, es la improvisación del partido con el objetivo lograr crecimiento endeudándose mientras esperan un repunte en los precios. Más aún, depender del precio de las materias primas, en particular, del gas, mientras se incurre en políticas de endeudamiento, no tiene en cuenta las consecuencias a largo plazo, es decir, la destrucción del valor del capital[1], sin contar toda la distorsión sobre la estructura financiera y productiva que ha venido ocasionando el creciente estatismo desde que comenzó a gobernar el partido del MAS. Finalmente, puesto que es necesario reducir el gasto estatal, en mi próximo artículo brindaré algunas propuestas de las partidas que pueden reducirse de manera factible.

 

[1] Véase La deuda pública y la formación de capital de James Buchanan